Introducción por Magnolia Rivera
La
tertulia tiene caras, tonos y ánimos que se encuentran en la literatura y se
desencuentran en la realidad de sus señores, entre los fondos de latas de
cerveza o los cafés sin azúcar. Esta vez coinciden las visiones de Maleno
descritas por Judas Pavlov, narrando así acontecimientos propios del primero,
sea de su cotidiano o imaginación, pero en palabras del segundo. El resultado,
versos que contienen algo de la esencia de dos cercanos, que si bien distintos
para hacer de las suyas con las letras, se vierten juntos en el ejercicio lírico.
Decidimos dejarle las
apreciaciones rigurosas a los lectores: por ahora nosotros nos destinamos a
seguir descubriendo qué resulta de tanto experimento.
PREMIOS DE
CONSOLACIÓN*
No eran metáforas las de
esta guitarra
Las lámparas que arriba
pendían: Nada de Coney Island
Bellezas transeúntes y
ajenas
Una tarde muerta y
grisácea, callada
No es mía esta espera y
aun así la conservo
Tu no llegar: Mi única
certeza
Acordate de esa noche de
premios de consolación
La rojiza cobertura del
teatro lleno de caras sin nombre
Y mi ropa: Un disfraz de
otro tiempo.
Tu florecido vestido
trayéndome de golpe al presente
Tantas canciones
impropias y escudos de armas viejos
Tú tras el telón, con
algo mío en ti
Y yo en otro teatro, sin
nada tuyo conmigo
El yo que te quería hasta
el fin de los tiempos,
Está ya lejano en otros
espacios
Si acaso llegas, no
llegues con quien yo era
Sino con quien creo que
soy.
*Pensado por Magdaleno Ríos, escrito por Judas Pavlov de Rodas
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